Las infancias perdidas en el Ecuador
Salud agónica
Una caja. Ese fue el ataúd improvisado en el que Yawa Sumpa, mujer indígena de la comunidad achuar en la provincia de Morona Santiago, recibió el cuerpo de su bebé de tan solo un mes, el 29 de noviembre de 2025, en el Hospital General de Macas, donde fue ingresada a causa de un problema respiratorio. “Trátese con cuidado», se leía en el cartón.
Ocho menores de edad, de entre 5 y 13 años pertenecientes a Taisha, la comunidad de Yawa y su hija -y al cantón Tiwintza- murieron a causa de problemas gastrointestinales entre diciembre 2024 y el 30 de abril de 2025.
El 9 de agosto de 2025, el Hospital Universitario de Guayaquil confirmaba el fallecimiento, desde julio de ese mismo año, de 12 neonatos: bebés de hasta 28 días de nacidos. Según la casa de salud, 10 de los decesos habrían sido ocasionados a causa de un estado clínico complicado por nacimiento prematuro o muy prematuro; los dos restantes pueden atribuirse a una infección por la bacteria klebsiella pneumoniae, productora de carbapenemasa, la cual es resistente a varios antibióticos.
En el año 2025, según datos del Ministerio de Salud del Ecuador, 1109 neonatos fallecieron: 85 % de esas muertes pudieron evitarse, existiendo un incremento del 23 % en comparación al año 2024. De ese 85 %, 5,86 % corresponden a madres que no tuvieron ni un solo control médico durante su embarazo, lo cual refleja fallas estructurales en la prevención primaria como nutrición balanceada, vacunación o ingesta de ácido fólico.
Desde que Daniel Noboa asumió el poder el 23 de noviembre de 2023, el Ecuador ha tenido 6 ministros de salud, siendo la vicepresidenta María José Pinto, la última encargada de esta cartera de estado hasta esta publicación. El desabastecimiento de medicinas e insumos, así como la crisis completa del sistema de salud -resultado de la corrupción y de una gestión deplorable-, son los principales causantes de que la sanidad pública presente complicaciones y colapsos, y, lo más doloroso, la completa falta de dignidad con la que sus usuarios son tratados día a día.
Estas muertes son parte de la mentira como una herramienta de instrumentalización de la política pública. El 20 de marzo de 2025, en entrevista con uno de sus altavoces propagandísticos, Daniel Noboa aseguró que el abastecimiento de medicinas en el país se encuentra arriba del 72 %, cuando en realidad, según el informe oficial de la Dirección Nacional de Abastecimiento de Medicamentos del Ministerio de Salud Pública, es de 54,32 %.
Al asumir su mandato, Noboa contaba con uno de los presupuestos en salud más altos de la historia del país con 4.300 millones de dólares. Para 2025, pasó a ser de 2.798 millones con una ejecución de solo el 45 % de los fondos asignados hasta finales de noviembre.
Es curioso lo lejana que nos resulta una desgracia cuando no nos atañe personalmente.
Homicidios, desplazamiento y desapariciones
En 2018, los homicidios ocupaban el décimo lugar como causa de muerte en menores de edad en Ecuador; a partir de 2023, pasó a ocupar el primer lugar. Según el estudio situacional del Observatorio de Niñez, Adolescencia y Juventud de febrero 2026, de las más de 2.000 muertes por homicidio intencional en niños, niñas y adolescentes (NNA) registradas entre 2014 y 2025, 3 de cada 4 casos (76 %) se han producido en los últimos 4 años, entre 2022 a 2025. La primera infancia (0 a 5 años) y niñez (6 a 11 años) representan una tasa de 5,3 homicidios por cada 100.000 habitantes. Los Ríos, Guayas y El Oro son las provincias que registran más tasas de homicidio en NNA.
En 2025, 31 menores de 0 a 5 años y 15 de 6 a 11 años fueron víctimas de homicidio intencional. Las armas de fuego, particularmente pistolas, fueron lo más utilizado para perpetrar los crímenes. 46 niños asesinados. 2025 -hasta el momento- se convierte en el año más violento en la historia de Ecuador.
Un menor de edad moría cada 15 horas
Del 15 al 31 de marzo de 2026, rige un toque de queda de 23h00 a 05h00 en las provincias de Guayas, El Oro, Los Ríos y Santo Domingo de los Tsáchilas. John Reinberg, ministro del Interior, mencionó que de esta manera se atacarán a las estructuras criminales de las provincias antes mencionadas. «Desde el 10 de febrero que fue capturado el alcalde criminal (como se refiere Noboa a Aquiles Álvarez, alcalde de Guayaquil y la figura más visible de la oposición) ha reducido el número de homicidios y el número de crímenes en Guayaquil en un 40 % y en el DMG en un 42 %», aseguró Noboa en entrevista con Carlos Vera el 20 de marzo de 2026. Lupa Media, medio independiente de fact checking, calificó esta información como no verificable, como han sido la mayoría de afirmaciones que da el presidente o los voceros de su gobierno.
El 16 de marzo, 3 días antes de la entrevista de Noboa, Aitana Mero, de tan solo 8 años, moría en medio de un ataque armado en la Cooperativa Assad Bucaram, sector de Pascuales, Guayaquil. Una bala alcanzó su cabeza. “Usted sabe que los niños ya no pueden jugar porque todo pasa”, le comentaba una habitante del sector a Samanta Mora, reportera de Ecuavisa.
Ecuador ocupa el tercer lugar en la región, después de Haití y Colombia, en desplazamientos internos a causa de la violencia armada. Según datos del año 2024, 3535 menores de 0 a 4 años y 5520 niños de 5 a 11 años corresponden el 15 % de población desplazada. Las provincias más afectadas a causa de este fenómeno son Esmeraldas, Manabí, El Oro y Guayas.
Las causas familiares son las principales motivaciones en desapariciones de NNA, y también son un dato importante para señalar. Desde 2017 han decrecido de 60,3 % a 52,7 % en 2025, pero continúan siendo altas en comparación a mayores de edad con 47,3 %. En 2025, se reportaron 20 casos de desaparición de primeras infancias y 19 de niñez.
Mientras que en el año 2017 el 99 % de menores de edad eran encontrados, en el 2024 el porcentaje disminuyó al 90 %. Guayas, Pichincha y Manabí son las provincias con más casos en investigación por desaparición de NNA.
Las provincias costeras resultan las más afectadas en cuanto a homicidios, desplazamientos y desapariciones.
Los enigmas luminosos de aquellas infancias jamás podrán llegar a ser.
Migración: ICE Cold
Al aceptar la solicitud de emergencia presentada por Mike Prokosch, abogado de la familia del niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos -quien tenía 5 años al momento de ser detenido por agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas por sus siglas en inglés) en Minneapolis, Estados Unidos-, el juez federal Fred Biery adjuntó debajo de su firma la ahora mundialmente conocida fotografía en la que se ve al menor asustado y confundido, utilizando un sombrero azul afelpado. Sin embargo, un detalle más llama la atención: acompañando a la imagen, se encuentran dos versículos bíblicos.
Mateo 19:14: «Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos».
Juan 11:35: “Jesús lloró”.
Liam y su padre, Adrián, fueron liberados del centro de detención de Dilley, Texas, después de permanecer 10 días en el mismo desde el 20 enero de 2026.
El 19 de marzo, sin embargo, se presentó un revés judicial para Liam y Adrián. El juez de inmigración, John Burns, negó la solicitud de asilo de la familia Conejo ordenando su deportación a Ecuador. La Cancillería de Ecuador, según el medio digital Primicias, dijo en su momento estar pendiente de las detenciones de ecuatorianos por temas migratorios en Estados Unidos, pero la familia Conejo les habría pedido no intervenir en el proceso que atraviesan.
Liam es el rostro de la infancia migrante ecuatoriana.
Según datos de encuentros que incluyen detenciones bajo el Título 8 de la Patrulla Fronteriza de EE.UU. (USBP), personas inadmisibles bajo el Título 8 de la Oficina de Operaciones de Campo (OFO) y expulsiones bajo el Título 42 (personas expulsadas al país de último tránsito o a su país de origen) del U.S. Customs and Border Protection, desde el año 2023 hasta su última actualización disponible el 20 de marzo de 2026, 53 menores acompañados fueron detenidos.
La cifra para menores no acompañados, es decir, quienes migran sin padres o tutores, es alarmante: 7363.
Según el Consejo de Protección de Derechos del Distrito Metropolitano de Quito, muchas familias ecuatorianas optan por enviar a sus hijas e hijos solos con la idea de que, al ser detenidos, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados de los Estados
Unidos los patrocine o los ayude a reunirse con familiares que ya se encuentran de manera legal. Lamentable la realidad dista de los sueños migrantes en ocasiones debido a que, al llegar a centros de detención provisionales, los menores son llevados a albergues en los que permanecerán meses e inclusive años para pasar a custodia y después, adopción.
Inclusive, existen casos en los que, al atravesar estos procesos legales, niños y niñas son sometidos a trata y a violencias.
A causa las políticas de crimigración (término acuñado para nombrar la criminalización de migrantes) del gobierno de Donald Trump y de quienes las defienden basados en ideas de “defensa nacional”, se debilita el estado de derecho, se intensifican los ciclos repetidos de trauma y se pone en mayor riesgo a los menores como víctimas de trata.
Para el caso ecuatoriano, la protección extraterritorial -amparada en la Constitución- debe ser la manera en la que se ofrezcan servicios consulares que ayuden a connacionales en el exterior. Lamentablemente, el gobierno de Daniel Noboa desea, por todos los medios posible, ser agradable a Donald Trump, aunque eso implique respuestas tibias en cuanto a políticas migratorias o, en su extensión, a políticas en general para mantener el “liderazgo” estadounidense en América.
¿Cuántas infancias más se perderán a causa de estrategias políticas que replican modelos autoritarios y necroliberales?
¿Cuánta más ignominia debemos aguantar para decir basta?
Por Sebastián Vera
@sebis_vera

