Racionalización o irracionalidad busetera
“Calma mi sed con gasolina”, Fuel – Metallica
Fue en época pandémica -momento histórico marcado por la crisis económica y la muerte en Ecuador- durante la alcaldía de Jorge Yunda, el 27 de noviembre de 2020, que el Concejo Metropolitano de Quito aprobó el aumento de $0,10 en los pasajes de servicio de transporte urbano pasando de $0,25 a $0,35.
Yunda determinó 60 días para que los transportistas y sus cooperativas mejoraran el servicio en cuanto a comodidad, seguridad y mejor atención a los usuarios. Con Yunda, finalizaron 17 años en los que en la capital el transporte urbano costaba tan solo un cuarto de dólar. “Política tarifaria socialmente justa” según lo acordado en la sesión extraordinaria y virtual número 108.
Esa época, marcada por el inicio del necroliberalismo en Ecuador de la mano de la administración nefasta de Lenín Moreno y compañía, en la que el desempleo y la pobreza aumentaron, donde se profundizó la deuda fiscal y en la que las políticas públicas ya daban pie a nuevas desestructuraciones sociales disfrazadas de “optimización”, el impacto lo debieron responder -como siempre- los trabajadores, los estudiantes, los ciudadanos de pie.
El día lunes 4 de mayo de 2026, primera semana de inicio del toque de queda en la capital, impuesta por el Gobierno de Daniel Noboa mediante Decreto Ejecutivo 370, los transportistas urbanos privados de la ciudad de Quito en rueda de prensa anunciaban la “racionalización” de sus servicios con horarios de 08h00 hasta las 19h00. ¿La causa? La eliminación de las compensaciones debido al alza de combustibles estipulado desde el 12 de abril, el cual aumentaba el precio del diesel de $2,83 el galón a $2,96.
En septiembre de 2025, el Gobierno eliminó el subsidio al diesel elevando el precio del combustible de $1,80 el galón a $2,80.
Las compensaciones destinadas por el gobierno a los cerca de 57.000 transportistas desde la eliminación del subsidio hasta finales de abril de 2026 fueron de $177,5 millones.
Ronny Stalin García Ruano volvía a su casa en el barrio El Conde, sur oriente de Quito. Acababa de registrar su trabajo de titulación de ingeniería por la Escuela Politécnica Nacional. Estaba a pocos días de su graduación. El conductor del bus 2172 de la cooperativa Transplaneta se encontraba borracho mientras manejaba. Se estrelló contra la casa de Ronny, quien estaba por ingresar a su domicilio, provocando su muerte.
El límite para conducir es de 0,1 gramos de alcohol por litro de sangre. El conductor registró 2,1 gramos. La muerte de Ronny ocurría el mismo día del anuncio de las “racionalizaciones” de los transportistas.
Pablo Lima, vocero del transporte urbano de Quito, argumenta que $0,65 es la tarifa técnica, el costo real por utilizar el bus. Jorge Yánez, dirigente del transporte de pasajeros, menciona que el pago que deben realizar los usuarios por el servicio es de $0,45, señalando también que el Municipio debe abonar el costo restante para tener un servicio de transporte urbano eficiente. Una persona promedio en Quito, que utiliza dos buses al día, gasta mensualmente alrededor de $41 con la tarifa socialmente justa de $0,35.
El sueldo básico es de $482, de tener la buena fortuna de tener un trabajo regularizado y decente. De incrementarse el pasaje, los $41 se transformarán en cerca de $53. Eso de solo tomar dos buses al día.
La municipalización del transporte urbano fue una de las ideas que tomó fuerza durante el martes 5 de mayo mientras la “racionalización” sucedía a través de redes sociales como X. Esto no es tema nuevo, pues en el paro de transportistas de octubre 2019, la municipalización surgió como solución a la administración del transporte, explorando alternativas como dejar de lado la energía fósil para pasar gradualmente a un sistema eléctrico. Esto surge también por el descontento generalizado de la ciudadanía con los operadores de transporte privados pues no ven mejoras en el servicio de transporte urbano privado en temas ambientales, de seguridad y de calidad.
Solo en los primeros 4 meses del año, según Washington Martínez, director de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), al menos cada bus de la capital registra una multa. Las sanciones más frecuentes son: circular con las puertas abiertas, no utilizar el cinturón de seguridad, desobedecer señales de tránsito o a los agentes civiles de tránsito, invasión de carriles para el transporte rápido y recoger o dejar a pasajeros en lugares no permitidos.
El martes, 57 cooperativas de transporte no prestaron sus servicios. 7 lo hicieron desde las 06h00. Pabel Muñoz, alcalde de Quito, anunció sanciones administrativas contra las cooperativas que incumplieron sus prestaciones. Yánez pidió al gobierno que se extiendan las compensaciones por cuatro meses más.
Mientras todo esto sucedía, Daniel Noboa, sin dar aviso previo, viajó a Punta Cana, República Dominicana.
Por Sebastián Vera

