Diana Atamaint renunció al CNE tras ocho años: el fin de una gestión marcada por cuestionamientos
Diana Atamaint renunció al Consejo Nacional Electoral (CNE), tras más de un mes de haber sido removida de la presidencia de organismo, cargo que ocupó desde noviembre de 2018 y desde el cual dirigió varios procesos electorales nacionales y seccionales. Su salida ocurre cuando faltan pocos meses para las elecciones seccionales de 2026 y en medio de una fuerte polarización política.
La salida de Atamaint pone fin a una de las administraciones más controvertidas de la historia reciente del CNE. Aunque durante su gestión se organizaron elecciones en un contexto de pandemia, crisis de seguridad y alta conflictividad política, también acumuló denuncias de parcialidad, cuestionamientos sobre la aplicación del Código de la Democracia y constantes enfrentamientos con actores políticos y con otros consejeros del propio organismo.
¿Quién es Diana Atamaint?
Shiram Diana Atamaint Wamputsar nació el 12 de mayo de 1972 en Sucúa, provincia de Morona Santiago. Es ingeniera comercial por la Universidad de Cuenca y tiene una maestría en políticas públicas de FLACSO.
Militó durante años en Pachakutik y en 2006 se convirtió en la primera mujer del pueblo shuar en llegar al entonces Congreso Nacional. Posteriormente fue asambleísta entre 2009 y 2013. En 2018 fue designada vocal del Consejo Nacional Electoral y, meses después, asumió la presidencia del organismo, cargo que mantuvo durante casi ocho años.
Los principales cuestionamientos a su gestión
Durante su presidencia, el CNE enfrentó múltiples controversias. Entre las más relevantes se encuentran:
El caso Daniel Noboa y la licencia para hacer campaña
Uno de los episodios más criticados ocurrió durante la campaña presidencial de 2025.
Diversos sectores políticos sostuvieron que el presidente y candidato Daniel Noboa debía solicitar licencia sin remuneración para realizar campaña electoral, conforme a las reformas introducidas al Código de la Democracia para las autoridades que buscan la reelección.
Sin embargo, el CNE presidido por Atamaint no inició un proceso sancionador ni adoptó medidas para exigir el cumplimiento de esa obligación. La decisión fue cuestionada por candidatos como Luisa González y Leonidas Iza, así como por juristas y organizaciones políticas que acusaron al organismo electoral de aplicar un criterio distinto al utilizado en procesos anteriores.
Acusaciones de favorecer al oficialismo
La administración de Atamaint también fue objeto de denuncias por una presunta cercanía con el Gobierno de Daniel Noboa.
Las críticas se intensificaron luego de conocerse el nombramiento de Kar Atamaint, hermano de la entonces presidenta del CNE, en un cargo diplomático en el consulado ecuatoriano de Queens, Estados Unidos. La designación fue utilizada por sectores de oposición para cuestionar la independencia de la máxima autoridad electoral, aunque Atamaint negó que existiera conflicto de intereses.
División interna en el CNE
Durante los últimos años, el Consejo Nacional Electoral estuvo marcado por constantes enfrentamientos entre sus propios consejeros.
La consejera Elena Nájera denunció en varias ocasiones presuntas irregularidades administrativas y cuestionó la forma en que se tomaban decisiones dentro del organismo. Las diferencias públicas entre los vocales evidenciaron una profunda fractura institucional que acompañó buena parte de la administración de Atamaint.
Una figura que dividió opiniones
Los defensores de Diana Atamaint sostienen que condujo procesos electorales complejos, con altos niveles de conflictividad política y en un contexto de creciente inseguridad para el país.
Sus críticos, en cambio, consideran que su gestión debilitó la credibilidad del árbitro electoral debido a decisiones consideradas discrecionales, especialmente en la aplicación de las normas electorales y en el tratamiento de denuncias contra candidatos y autoridades.

