Colombia suspendió oficialmente suministro de energía eléctrica hacia Ecuador
Colombia volvió a poner en cero el suministro comercial de electricidad hacia Ecuador. La decisión ya no viene del gobierno de Gustavo Petro, el presidente con quien Daniel Noboa mantuvo una relación marcada por enfrentamientos. Esta vez ocurre bajo Abelardo de la Espriella, el mandatario colombiano al que Noboa respaldó políticamente y con quien aseguró haber alcanzado acuerdos para una nueva etapa de cooperación bilateral.
Durante meses, Daniel Noboa sostuvo que con el nuevo gobierno colombiano las cosas serían diferentes. Después de una relación conflictiva con Gustavo Petro, el mandatario ecuatoriano apostó por Abelardo de la Espriella, incluso respaldó públicamente su candidatura y anunció que con él esperaba construir una relación de mayor cooperación en seguridad, comercio y energía.
En julio, cuando De la Espriella todavía era presidente electo, Noboa aseguró que ambos gobiernos tenían un “acuerdo inicial” para establecer una tarifa binacional de compra y venta de electricidad.
La idea era sencilla: cuando Colombia necesitara energía, Ecuador podría venderle; cuando Ecuador la necesitara, Colombia haría lo mismo, bajo un esquema de precios equivalentes.
Noboa incluso marcó distancia con la administración anterior.
Dijo que así podrían trabajar “verdaderamente en conjunto” y no como, según sus palabras, había ocurrido antes, cuando ambos países prácticamente se trataban como enemigos.
Pero ahora llega el primer gran choque entre aquella expectativa política y la realidad energética.
Colombia vuelve a cerrar la llave
El 6 de octubre de 2026, el diario colombiano La República informó que Colombia había suspendido oficialmente el suministro comercial de electricidad hacia Ecuador.
Los datos de XM muestran que el flujo de energía mediante las Transacciones Internacionales de Electricidad de Corto Plazo, TIE, llegó a cero desde el 7 de septiembre.
No significa que la infraestructura eléctrica haya sido desconectada.
La interconexión entre Colombia y Ecuador continúa operativa y pueden existir flujos físicos por razones técnicas. Lo que se detuvo son las transacciones comerciales programadas de electricidad.
Colombia activó un período de riesgo de desabastecimiento y, bajo la Resolución CREG 101 127 de 2026, estableció que cualquier exportación debe quedar subordinada a que primero se atienda completamente la demanda colombiana.
En otras palabras: primero Colombia; después, si sobra energía, Ecuador.
Y eso ocurre precisamente cuando Ecuador vuelve a entrar en un período de estiaje y necesita fortalecer su abastecimiento para reducir el riesgo de nuevos cortes.
Pero esto ya había ocurrido con Petro
El 22 de enero de 2026, durante la crisis comercial entre Ecuador y Colombia, el gobierno de Gustavo Petro suspendió las Transacciones Internacionales de Electricidad con Ecuador.
En ese momento, la decisión estuvo directamente relacionada con la guerra comercial desatada después de que Noboa anunciara un arancel del 30 % a las importaciones colombianas.
El Ministerio de Minas y Energía colombiano habló entonces de una medida para proteger la soberanía y la seguridad energética, pero también la presentó como una respuesta de reciprocidad frente a las decisiones ecuatorianas.
La diferencia es que aquella vez Noboa tenía enfrente a Petro.
Ahora tiene enfrente a Abelardo de la Espriella.
Y De la Espriella no es Petro.
Es, precisamente, el presidente colombiano con quien Noboa construyó una relación política mucho más cercana y sobre quien depositó buena parte de sus expectativas para mejorar la cooperación bilateral.
La misma consecuencia, distinto president
La explicación oficial ahora es energética: Colombia enfrenta un período de riesgo de desabastecimiento asociado al fenómeno de El Niño y sus autoridades decidieron proteger primero el consumo nacional.
Pero el resultado para Ecuador sí vuelve a ser parecido: menos electricidad colombiana disponible para el sistema ecuatoriano.
Y la coincidencia es especialmente relevante porque la administración Noboa esperaba exactamente lo contrario.
En agosto, Colombia había reanudado las exportaciones hacia Ecuador después de casi siete meses de suspensión. Ecuador llegó a recibir alrededor de 288 MW de potencia promedio en el primer día de la reanudación, equivalente a cerca del 6 % de la demanda nacional en ese momento.
Ahora ese flujo comercial vuelve a estar en cero.
Los USD 530 millones que también están en juego
El episodio tampoco es menor para Colombia.
Según XM, entre enero de 2025 y agosto de 2026 las exportaciones de electricidad hacia Ecuador habían generado 530.683 millones de pesos colombianos para el sistema energético de ese país. Ese negocio bilateral queda ahora en pausa. Colombia, por tanto, también deja de recibir esos ingresos.
Pero Bogotá considera que, frente al riesgo de desabastecimiento, garantizar el consumo de los colombianos tiene prioridad sobre la venta de electricidad al exterior.
La promesa de una nueva relación
El contraste resulta inevitable.
Con Petro, Noboa protagonizó una escalada diplomática y comercial que terminó afectando incluso el intercambio energético.
Con De la Espriella, Noboa prometió una nueva etapa.
Una relación basada —según el discurso oficial— en amistad, cooperación y reciprocidad.
De hecho, apenas dos días antes de la posesión de De la Espriella, Ecuador esperaba que el nuevo gobierno colombiano mejorara las condiciones del intercambio eléctrico.
Y el propio Noboa había anunciado un acuerdo inicial para una tarifa binacional.
Pero menos de dos meses después de que comenzara el nuevo gobierno colombiano, la realidad es otra:
Colombia está priorizando su propia demanda eléctrica y Ecuador vuelve a quedarse sin el suministro comercial que esperaba recibir.

