enero 22, 2026
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Colombia fija hora cero y suspende suministro de energía eléctrica a Ecuador tras decisión de Daniel Noboa

Por primera vez en la historia reciente de las relaciones energéticas entre Colombia y Ecuador, el Gobierno colombiano fijó una “hora cero” para suspender de forma inmediata y total el suministro de energía eléctrica hacia el país vecino. La decisión, anunciada oficialmente por el Ministerio de Minas y Energía de Colombia, marca un punto de quiebre sin precedentes en la cooperación eléctrica entre ambos Estados.

«A las 18:00 horas, se suspende el suministro de energía eléctrica desde Colombia hacia Ecuador, como una medida de reciprocidad frente a actuaciones unilaterales del Gobierno ecuatoriano que constituyen una agresión económica contra el país», difundió el ministerio colombiano.

La figura de la hora cero —habitual en escenarios de emergencia, conflictos o seguridad nacional— no había sido aplicada antes en el ámbito de las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) entre Colombia y Ecuador. Hasta ahora, los ajustes en el intercambio energético se realizaban bajo criterios técnicos graduales, no mediante una orden política con ejecución instantánea.

La resolución colombiana no solo suspende las exportaciones de energía: establece un momento exacto a partir del cual Ecuador deja de recibir electricidad, sin períodos de transición ni mesas técnicas previas. Esto rompe con décadas de una relación basada en:

  • coordinación regional,
  • avisos anticipados,
  • y decisiones sustentadas exclusivamente en criterios operativos.

En este caso, Colombia invoca explícitamente la “defensa de su soberanía energética”, elevando el tema eléctrico del plano técnico al plano político y estratégico, algo inusual en la integración andina.

Colombia argumenta que la medida responde a:

  • la necesidad de proteger su abastecimiento interno,
  • la presión sobre su sistema eléctrico ante escenarios climáticos adversos,
  • y un contexto de deterioro de confianza bilateral.

Pero la fijación de una hora cero coincide también con la escalada del conflicto comercial: Ecuador anunció aranceles del 30 % a productos colombianos, decisión que Bogotá considera una ruptura del espíritu de integración regional. La suspensión energética aparece así como una señal política de alto impacto, más allá del volumen exacto de energía exportada.

Para Ecuador, el golpe no es solo técnico sino simbólico. Durante la crisis energética de 2023-2024, Colombia fue un proveedor clave para evitar apagones, consolidándose como respaldo estratégico del sistema ecuatoriano.

La interrupción abrupta:

  • reduce el margen de maniobra del sistema eléctrico nacional,
  • obliga a depender de generación interna más costosa,
  • y evidencia la vulnerabilidad del país frente a decisiones externas.

Además, la hora cero deja un precedente delicado: la energía, tradicionalmente tratada como bien de integración, pasa a ser instrumento de presión diplomática.

Analistas coinciden en que este episodio sienta un antecedente preocupante para la región. La fijación de una hora cero en un servicio estratégico como la electricidad:

  • debilita los mecanismos de integración energética,
  • introduce incertidumbre para futuros acuerdos binacionales,
  • y normaliza el uso de recursos esenciales como herramientas de retaliación política.

Colombia dejó abierta la posibilidad de reanudar el suministro, pero condicionada a:

  • nuevas garantías,
  • restablecimiento de confianza,
  • y cambios en el entorno comercial.

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